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Connections 2006 - Trimestre 2
Volumen 8, Número 2

 

* Debido a restricciones de copyright, las ilustraciones y tablas originales no aparecen en estos artículos


¿Existe una polémica con la evolución?

Fazale Rana, Ph.D.

"Enseñar la polémica" es polémico. Las líneas están tendidas.

De un lado, la mayoría de los defensores del diseño inteligente (DI) quieren que los alumnos se familiaricen con la evidencia citada en apoyo de la evolución además de la evidencia en contra. En breve, recomiendan que los educadores "enseñen la polémica" acerca de la evolución.1

Del otro lado, la mayoría de los biólogos evolucionistas rechazan esta propuesta. Insisten en que no existe ninguna polémica acerca de la evolución. Según Eugenie Scott y Glenn Branco, del Centro Nacional para la Educaciónde la Ciencia, si bien existe un debate acerca de "los patrones y procesos de la evolución… es científicamente inapropiado y pedagógicamente irresponsable enseñar que los científicos debaten seriamente la validez de la evolución".2

¿Acaso no hay ninguna polémica entre los científicos? Los debates, ¿son sólo sobre los patrones y procesos de la evolución, o acaso la evidencia científica plantea suficientes dudas acerca de la validez de la evolución biológica? Trabajos recientes sobre los orígenes de las aves ayudan a encarar estas preguntas.

Los críticos de la evolución a menudo citan la virtual ausencia de organismos transicionales intermediarios en el registro fósil como un problema significativo para la teoría. Si los procesos evolutivos explican la historia de la vida, entonces es razonable esperar una abundancia de fósiles intermediarios que documenten la aparición de nuevas formas de vida.

Los biólogos evolucionistas contestan este desafío afirmando que existen formas transicionales intermediarias en el registro fósil. Para respaldar esta aseveración señalan frecuentemente los fósiles de los dinosaurios "emplumados", interpretados como organismos transicionales intermediarios entre las aves y los dinosaurios terópodos (como los raptores de la película Jurassic Park).3

La teoría del ave-dinosaurio para el origen de las aves se ha vuelto la "ortodoxia" entre los biólogos evolucionistas. Basándose en similitudes morfológicas (anatómicas, físicas) entre las aves y los terópodos, la mayoría de los biólogos evolucionistas concluyen que las aves evolucionaron de estos dinosaurios bípedos. Según este escenario, deberían descubrirse formas transicionales entre terópodos y aves en el registro fósil. Unos años atrás, el descubrimiento de ciertos terópodos (fechados alrededor de 125 millones de años atrás) en la formación Yixian de la provincia china de Liaoning pareció satisfacer esta predicción clave. Estos fósiles poseen estructuras que se han interpretado como plumas por algunos paleontólogos, convirtiéndolos en candidatos para los organismos transicionales intermediarios entre los dinosaurios y las aves.

Sin embargo, nuevos trabajos de un equipo internacional de paleontólogos cuestiona esta afirmación evolucionista convencional.4 Un análisis detallado de un nuevo espécimen fósil de Psittacosaurus, un dinosaurio que se cree que no tiene ningún lugar en la ascendencia aviaria, indica que los rasgos que se interpretaron como plumas de terópodos son en realidad integumento raído (piel). Los investigadores han acumulado evidencia adicional que rompe el enlace evolucionista entre las aves y los dinosaurios. Por ejemplo, demostraron que las estructuras de pie y dedos de las aves y los terópodos son fundamentalmente distintas, aun cuando parezcan ser similares superficialmente. El equipo también demostró que todas las formas transicionales de dinosaurios "emplumados" aparecen en el registro fósil 30 millones de años después de la aparición de las primeras aves verdaderas. Además, algunos dinosaurios "emplumados", como Caudipteryx, distan por completo de ser dinosaurios y son más bien aves que no pueden volar.

Según Alan Feduccia, el paleontólogo que lideró el equipo de investigación que estudió al Psittacosaurus, la promoción constante de la teoría del ave-dinosaurio en las revistas National Geographic, Nature y Science crea una falsa sensación de confianza en cómo se originaron las aves.5 En medio de esta publicidad, el estudio conducido por el equipo de Feduccia plantea serias preguntas acerca de la validez de la explicación evolucionista más ampliamente sostenida de los orígenes de las aves. Feduccia dice que "la teoría de que las aves son equivalentes a dinosaurios vivos y que los dinosaurios tenían plumas tiene tantos agujeros que los creacionistas se han hecho una fiesta con ella, usando el sinsentido de la 'ciencia de los dinosaurios' como evidencia contra la teoría de la evolución".6

La evaluación de Feduccia, junto con el trabajo de su equipo, es significativa a la luz de la alharaca sobre "enseñar la polémica". ¿Podría ser que existen ideas dominantes en el pensamiento evolucionista -como la teoría del ave-dinosaurio- que son consideradas absurdas, aun por biólogos evolucionistas? De ser así, entonces ¿no están justificados los críticos de la evolución en identificar problemas significativos que enfrenta la evolución?

Fuera de la teoría del ave-dinosaurio, los biólogos evolucionistas no ofrecen ninguna explicación real de los orígenes de las aves. En consecuencia, uno de los mejores ejemplos de organismos transicionales intermediarios evolucionistas desaparece del registro fósil. ¿No se les debería enseñar a los alumnos estas polémicas? Parece pedagógicamente responsable hacerlo. Los alumnos pueden decidir si la evolución biológica es válida o no basándose en la presentación objetiva de la evidencia. "Enseñar la polémica" no debería ser para nada polémico.

Referencias

  1. Tanto Reasons To Believe como Discovery Institute se oponen a enseñar DI (según se encuentra formulado actualmente) en el aula de ciencia, y apoyan "enseñar la polémica" acerca de la evolución Ver Fuz Rana and Hugh Ross, "Should Intelligent Design be Taught in Public Schools," Staying Connected (September 2005).
  2. Eugenie C. Scott and Glenn Branch, "Evolution: What's Wrong with 'Teaching the Controversy'," TRENDS in Ecology and Evolution 18 (2003): 499-502.
  3. Ann Gibbons, "Dinosaur Fossils, in Fine Feather, Show Link to Birds," Science 280 (1998): 2051.
  4. Alan Feduccia, Theagarten Lingham-Soliar, and J. Richard Hinchliffe, "Do Feathered Dinosaurs Exist? Testing the Hypothesis on Neontological and Paleontological Evidence," Journal of Morphology 266 (2005): 125-66.
  5. "Scientists Say No Evidence Exists that Therapod Dinosaurs Evolved into Birds," Sciencedaily.com, http://www.sciencedaily.com/releases/2005/10/051010085411.htm, consultado el 10 de octubre de 2005.
  6. "Scientists Say No Evidence Exists that Therapod Dinosaurs Evolved into Birds."

Ver crecer el universo

Jeff Zweerink, Ph.D., Hugh Ross, Ph.D.

Entre las vastas extensiones del cosmos, la humanidad reside sobre un planeta asombroso con condiciones notables para observar el nacimiento y la expansión del universo. Es como si un Diseñador con propósito hubiera permitido que la civilización y la tecnología humanas se desarrollaran para que la obra de ese Diseñador pudiera ser estudiada minuciosamente.

Gracias a nuevos instrumentos que brindan grandes avances en la comprensión, los científicos pueden comprobar la validez de diversos modelos del origen del universo. El modelo de creación cósmica de Reasons To Believe, un modelo del big bang, dice que el universo comenzó en un estado caliente y uniforme. Luego se enfrió, formando con el tiempo las estrellas, galaxias y racimos de galaxias que se observan hoy. Las últimas imágenes (izquierda) del Telescopio Espacial Hubble (HST) confirman este cuadro de un universo inmaduro que "crece" con el tiempo. Las imágenes de racimos de galaxias según aparecen a un par de miles de millones de años luz muestran señales de su gran edad: un alto grado de simetría, muchas estrellas antiguas, pocas interacciones entre galaxias y un considerable agrupamiento de estrellas.

Las imágenes (derecha) del Campo Ultraprofundo del Hubble (HUDF), que muestran galaxias de 7 a 13 mil millones de años atrás, son marcadamente distintas. Las galaxias son mucho más toscas, más dispersas y están distribuidas más uniformemente. Están dominadas por estrellas más jóvenes y muestran frecuentes interacciones, todos signos de inmadurez y de un cosmos más pequeño y comprimido más densamente.

Dos instantáneas más del universo provienen del fondo cósmico de microondas (CMB, abajo a la izquierda)1 y una clase particular de galaxias (galaxias rojas luminosas o RLGs, abajo a la derecha).2 Estas dos imágenes muestran cuán dramáticamente cambió el universo entre 380.000 y 10.000 millones de años luego de la creación del universo. Comparando el agrupamiento del universo en estas épocas brinda evidencia convincente de que la materia oscura y la energía oscura -rasgos predichos por el modelo de Reasons To Believe- dominan la dinámica del universo. La distribución espacial de las RLGs también establece que las fluctuaciones del CMB crecieron a través de interacciones gravitatorias directas para formar las galaxias y los racimos de galaxias que observamos hoy. Toda esta evidencia fortalece el modelo de creación de Reasons To Believe, y testifica acerca de un Creador sobrenatural que ha dejado huellas digitales cósmicas inconfundibles para que los humanos las descubrieran.

Referencias

  1. C. L. Bennett et al., "First-Year Wilkinson Microwave Anisotropy Probe (WMAP) Observations: Preliminary Maps and Basic Results," Astrophysical Journal Supplement 148 (2003): 1-27.
  2. Daniel J. Eisenstein et al., "Detection of the Baryon Acoustic Peak in the Large-Scale Correlation Function of SDSS Luminous Red Galaxies," Astrophysical Journal 633 (2005): 560-74.

[gráficos excluidos]

Retratos de madurez. El Telescopio Espacial Hubble captura señales de edad en el Racimo de Galaxias Abell 1689, ubicado a más de 2.000 millones de años luz de la Tierra. La imagen registra cómo era el racimo 2.000 millones de años atrás, o más de 11.000 millones de años después del big bang.

Seis galaxias representativas de Abell 1689 muestran madurez de varias formas: un alto grado de simetría, preponderancia de estrellas rojas, más antiguas, y pocas interacciones entre galaxias.

[gráfico excluido]

Impresiones juveniles. Esta sección de la imagen del Campo Ultraprofundo del Hubble (HUDF) contiene más de 2.500 galaxias (sólo una estrella es visible). Los observadores pueden ver ahora galaxias (a más de 13.000 millones de años luz de distancia) como eran menos de 1.000 millones de años después del evento de creación del big bang.

Las formas irregulares y una amplia gama de colores de estrellas caracterizan las imágenes del HUDF. Estas galaxias contrastan marcadamente con las de Abell 1689, revelando una época en que la estructura y el orden recién comenzaban a emerger en el universo.

[gráfico excluido]

Fotos de bebé. El fondo cósmico de microonda (CMB), según medición del satélite de la Sonda de Anisotropía de Microondas Wilkinson (WMAP), ofrece una foto del universo cuando tenía 380.000 años, la foto más antigua que puede obtenerse usando radiación electromagnética.

Un análisis detallado del grado de agrupamiento (mostrado aquí como un espectro multipolar) que se ve en el CMB permite a los científicos medir numerosos parámetros cosmológicos, como la curvatura del espacio, la densidad de bariones (densidad de protones y neutrones) y la densidad de la materia exótica. El pico grande confirma que el espacio es casi plano. La proporción entre el segundo pico y el pico grande mide la densidad de bariones del universo. El tercer pico muestra la cantidad de materia exótica. Todos los parámetros medidos confirman el cuadro del big bang caliente y, en consecuencia, el modelo de creación bíblica de Reasons To Believe.

[gráfico excluido]

Instantáneas confirmatorias. Una pequeña sección (1/5000) de la primera imagen tomada por el Estudio Digital del Cielo Sloan (SDSS) anuncia más evidencia confirmatoria. Una vez completado, este estudio retratará más de un millón de galaxias y más de 100.000 quásares en un cuarto del cielo. Los científicos han construido un mapa tridimensional del cielo usando estas imágenes y las distancias medidas a estos objetos. Usando un subconjunto específico de galaxias rojas luminosas (RLGs), el equipo de SDSS midió el pico de bariones, correspondiente al segundo pico de los datos del WMAP, según apareció 10.000 millones de años luego del big bang.

La cuantificación de las correlaciones espaciales de las RLGs brinda un espectro (mostrado arriba) similar al producido por el proyecto WMAP. El pico del espectro ofrece evidencia fresca de que el grado de agrupamiento visto en los datos del WMAP crece hacia las galaxias y los racimos de galaxias retratados por SDSS mediante procesos gravitatorios directos, según lo predicen los modelos del big bang. Además, la altura y agudeza del pico brinda confirmación independiente de la cantidad de materia exótica en el universo así como de la existencia de la densidad de energía espacial (o energía oscura).


¿Sólo un animal más?

Kenneth Richard Samples

Échele la culpa a la televisión. Después de todo, desde una muy tierna edad, los niños ven incontables videos y dibujos animados donde personajes animales hablan y demuestran otras características humanas. Y los adultos pueden saltar a un programa de ciencia educativa donde biólogos exploran las maravillas del comportamiento animal y llegan a la conclusión de que los humanos y los animales son notablemente similares.

Antes de tirar la televisión, sin embargo, tal vez sea mejor evaluar las ideas que emanan de ese medio, en particular la idea de que el hombre es "sólo un animal más".

La reflexión filosófica arroja las siguientes distinciones de categoría entre las especies (Ver más distinciones en Connections Q1, 2006).

Conciencia moral

Los seres humanos poseen conciencia, reconocen un sistema de valores y legislan leyes morales para la sociedad. Las personas deliberan acerca de elecciones morales; sienten el efecto de la obligación moral preceptiva e intentan conformar sus vidas de acuerdo a un sistema de conducta ética. La sociedad humana necesariamente hace cumplir leyes y castiga a los violadores. Como dice el filósofo cristiano Alvin Plantinga: "Es sumamente difícil ser un ser humano normal y no pensar que algunas acciones están mal y algunas están bien".1

Los animales pueden realizar acciones buenas y aun heroicas. Un perro puede salvar a sus dueños de una casa en llamas o guiar a soldados a través de obstáculos peligrosos durante un combate, pero no hace juicios moralmente reflexivos acerca de estos actos. Un animal no puede debatir los méritos de arriesgar la propia vida para salvar otra.

Ingeniosidad tecnológica

Los seres humanos son característicamente inventivos y tecnológicos. El filósofo cristiano J. P. Moreland ha señalado que, en términos de tecnología, las personas que vivían en el tiempo de la Guerra Civil Estadounidense tenían más en común con el patriarca del Antiguo Testamento Abraham (c. 2000 a.C.) que con las personas que viven hoy.2 El progreso tecnológico del siglo XX solo fue impresionante. A una persona transplantada de 1865 a 1995 le costaría mucho comprender los saltos en tecnología militar, transporte y comunicaciones. El filósofo Harold H. Titus dijo de la humanidad: "Han aprendido a volar, a viajar bajo el mar, a viajar al espacio interestelar… y a proyectar sus imágenes y voces por todo el mundo".3

Los animales, en comparación, tienen una capacidad muy limitada para usar objetos de la naturaleza como herramientas. Carecen de la inventiva y creatividad de los seres humanos. Si bien a menudo son criaturas poderosas e instintivas, los animales no toman dominio sobre la naturaleza (como lo ha hecho el hombre).

Sed de conocimiento

Los seres humanos poseen una intensa curiosidad para explorar y entender todo el mundo creado. Su interés va del núcleo de la tierra a lo que está más allá de la galaxia más distante. La curiosidad insaciable de la humanidad acerca del mundo creado está bien resumido por Stephen Hawking en el libro de ciencia de más ventas de todo los tiempos, Una breve historia del tiempo. Allí, Hawking explica que ningún ser humano está contento hasta tanto tenga respuestas completas a las siguientes preguntas: "¿Cuál es la naturaleza del universo? ¿Cuál es nuestro lugar en él, y de dónde vino él y nosotros? ¿Por qué es como es?".4 En cuanto a Hawking mismo, él no estará satisfecho hasta tanto "conozca la mente de Dios".5

Los animales, por otra parte, exploran cosas y criaturas de su hábitat inmediato que están relacionadas con promover su supervivencia o mejorar su diversión, pero no mucho más. En tanto las aves podrán considerar los patrones de estrellas en el cielo para guiarlas en sus migraciones, los humanos buscan comprender la fuente de la luz estelar y lo que está más allá de las estrellas que ven.

Aprecio por la belleza

Los seres humanos poseen un gusto estético que excede los propósitos meramente prácticos. Las personas crean y reconocen la belleza en arte, la música, el cine, la literatura y el mundo natural mismo. Pero, a diferencia de otras especies animales, el impulso creativo del hombre se extiende más allá de la practicidad. Las personas a menudo crean porque son movidas por un sentido profundo y misterioso de lo bello. Los hallazgos antropológicos han demostrado que la expresión estética del hombre viene prácticamente del comienzo de la existencia humana.

Las capacidades estéticas de los animales son de un orden menor, y están motivadas por la necesidad práctica. Las aves hacen nidos y los castores construyen diques, pero los animales no parecen crear por el puro placer de crear.

Los humanos como portadores de imagen

Estas distinciones colocan a los seres humanos en una categoría diferente; no son "sólo un animal más". Estas características concuerdan bien con lo que la Biblia revela con relación a la imagen de Dios. Sólo los humanos fueron creados a la imagen de Dios (Génesis 1:26-28) y, por lo tanto, se asemejan a su Creador en su expresión finita. Toda cosmovisión competidora, como el naturalismo, deberá dar cuenta de estas profundas diferencias fundamentales, fuera del Dios de la Biblia.

Este artículo ha sido adaptado del libro de Kenneth Samples, de próxima aparición, sobre cosmovisiones, con fecha de publicación en 2007.

Referencias

  1. Alvin Plantinga, "Right and Wrong," en Great Thinkers on Great Questions, ed. Roy Abraham Varghese (Oxford: Oneworld Publications, 1998), 102.
  2. J. P. Moreland, Christianity and the Nature of Science (Grand Rapids, MI: Baker, 1989), 11.
  3. Harold H. Titus, Marilyn S. Smith, and Richard T. Nolan, Living Issues in Philosophy, 9th ed. (Belmont, CA: Wadsworth, 1995), 29.
  4. Stephen W. Hawking, A Brief History of Time (New York: Bantam Books, 1988), 171.
  5. Hawking, 175.

Una imagen vale mil palabras

David H. Rogstad, Ph.D.

A veces los instrumentos científicos mismos son bastante notables. Considere, por ejemplo, los telescopios modernos. Sus asombrosas capacidades de medición y las imágenes impresionantes que brindan alientan las esperanzas de los astrónomos de resolver misterios acerca de la naturaleza del cosmos. Esta comprensión presenta también nueva y poderosa evidencia a favor del modelo de creación bíblica de Reasons To Believe.

Haciendo uso de un telescopio de 2,5 metros en Apache Peak, Nueva México, la primera fase del nuevo y ambicioso Estudio Digital Sloan del Cielo (SDSS) está ahora completo. Hasta ahora, el SDSS ha cubierto 8.000 grados cuadrados del cielo y ha detectado más de 200 millones de objetos. Estas capacidades extraordinarias son producto de 50 años de progreso tecnológico.

Hasta hace poco, la placa fotográfica brindaba a los astrónomos instantáneas del universo. La placa permitía que un gran telescopio operara esencialmente como una poderosa cámara, no sólo ofreciendo un registro permanente de una imagen del cielo, sino también permitiendo que el científico, manteniendo el "obturador" abierto, detectara objetos extremadamente tenues al borde del universo. Al comparar múltiples fotografías tomadas del cielo con filtros de distintos colores, un astrónomo podía determinar características espectrales burdas de diversos objetos de la imagen. Y, al obtener imágenes de distintas épocas, un astrónomo podía detectar la variabilidad de la intensidad, o color, de un objeto con el tiempo. Un estudio del cielo hecho en la década de 1950 denominado National Geographic Society-Palomar Observatory Sky Survey (NGS-POSS) ha brindado a los astrónomos durante varas décadas maravillosas imágenes de una importante parte del cielo.1.

Hoy, sin embargo, la placa fotográfica ha sido reemplazada por conjuntos de CCDs (Dispositivo de Carga Acoplada). Estos sensores de luz permiten a los astrónomos tomar fotos digitales similares a los de una cámara digital personal, pero los conjuntos de CCDs usados en los telescopios son más grandes y más sensibles. El telescopio Sloan tiene un conjunto de CCDs de 120 megapixeles (en vez de 5 o 10 megapixeles en una cámara personal) y produce una imagen del cielo alrededor de 1,5 grados cuadrados de tamaño, equivalente a ocho veces la superficies de la Luna llena.

El SDSS, una guía de campo del universo, "trazará sistemáticamente un mapa de un cuarto de todo el cielo, produciendo una imagen detallada de él y determinando las posiciones y brillo absoluto de más de 100 millones de objetos celestes. Medirá también la distancia a un millón de las galaxias más cercanas, dándonos una imagen tridimensional del universo a través de un volumen cien veces mayor que el explorado a la fecha. El Estudio del Cielo también registrará las distancias a 100.000 quásares, los objetos más distantes conocidos, dándonos una pista sin precedentes de la materia al borde del universo visible".2

Los resultados del Estudio del Cielo brindarán a los astrónomos un mapa detallado y de alta calidad del universo. Estudiosos de Reasons To Believe esperan que este trazado superior del mapa del universo brindará aún más evidencia a favor del creador bíblico y del modelo de creación bíblica de RTB. Los avances en la construcción de mapas muy seguramente afirmarán que "Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos" (Salmos 19:1).

Referencias:

  1. Ver http://aps.umn.edu/ para una descripción más completa de NGS-POSS.
  2. Ver http://www.sdss.org/ para información sobre SDSS.

[gráfico excluido]

La gran Galaxia de Andrómeda, más de 200.000 años luz de ancho y aproximadamente a dos millones de años luz de distancia, es visible al ojo natural como una nube nebulosa difusa en la constelación de Andrómeda. Como la galaxia grande más cercana a la Galaxia de la Vía Láctea, este objeto es sólo uno entre millones de galaxias ahora accesible a los astrónomos a través de instrumentos poderosos.


Traducción: Alejandro Field ― Original: Connections - April 2006

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